LOS MOTIVOS POR LOS QUE AMARÁS EL JAMÓN IBÉRICO

LOS MOTIVOS POR LOS QUE AMARÁS EL JAMÓN IBÉRICO

El jamón ibérico es uno de los elementos más conocidos de nuestra gastronomía, ya sea dentro o fuera de España. Es el ingrediente estrella de la dieta mediterránea.

Implantado por los romanos en el siglo II a.c.. La necesidad de conservar los alimentos, hace que se hayan ido perfeccionado los procesos de curado y salazón hasta llegar al ibérico de nuestros días. Sin embargo, aunque mucha gente no lo conozca, el jamón tiene muchas cosas buenas además de su característico sabor.

Pasando a la parte nutricional, el jamón ibérico es un alimento que lleva minerales como hierro, zinc o fósforos; haciendo que nuestros huesos se fortalezcan; y vitaminas como la B1, B2 o B12 además de otras del grupo D. Aunque mucha gente no lo sepa es un alimento bajo en calorías y contiene un 50% más de proteínas que las carnes frescas. Además, las grasas del jamón ibérico son grasas insaturadas, por lo que son buenas para nuestro organismo. Y no olvidemos que el jamón ibérico es un producto que no lleva ni colorantes ni conservantes, por lo que nos lo comemos tal cual llega de la naturaleza. Si quieres saber más sobre las propiedades nutricionales del jamón ibérico, pincha aquí.

El jamón ibérico combina perfectamente con otros alimentos y es ideal para comer o picotear en cualquier momento del día, no solo en el desayuno. No estamos hablando del típico bocata de jamón o la tosta de jamón con tomate del desayuno sino de un montón de combinaciones sencillas que se pueden realizar en casa, como pinchos de jamón ibérico y queso acompañado de varias salsas como guarniciones. Para los más “cocinillas” están los platos que se pueden combinar con huevos fritos o incluso ser ingrediente de una pizza. ¡Te sorprenderás de lo bueno que puede llegar a estar!  Pero ten cuidado de mezclarlo con alimentos dulces, los resultados pueden ser catastróficos si no lo manejas con cuidado. Pero que eso no quite tu espíritu innovador en la cocina.

Puede sonar a tópico pero no todos los jamones ibéricos son ibéricos ni todos los ibéricos saben igual. Diversos factores como la distribución de la grasa, la alimentación y crianza del cerdo o incluso el olor es lo que puede distinguir un auténtico cerdo de bellota de uno criado en granjas, o si no que se lo digan a Manuel López, afinador profesional de jamones ibéricos y propietario de “Reserva Ibérica”, rincón gastronómico de Barcelona donde se degustan jamones ibéricos de alta gama.

Por otro lado, un jamón ibérico tiene varias partes como el codillo, la maza, la cadera o incluso el hueso, con el que se pueden hacer unos exquisitos caldos. El cerdo es un animal del que se puede aprovechar casi cualquier parte de su cuerpo para los alimentos. Por otro lado, fíjate que haya siempre una etiqueta negra que certifique la denominación de origen del producto. Gracias a estos consejos quedarás como un experto delante de tus conocidos.

Es un alimento con el que socializar, del que pueden surgir conversaciones muy interesantes. Y si el ambiente invita a ello, mejor todavía. Por eso es conveniente elegir el lugar donde vas a comerlo. De hecho, han surgido un montón de historias interesantes entorno a un jamón ibérico.

Relacionado con lo anterior, los momentos únicos tienen sabores únicos. Es importante saber con quién los compartes pero también con que lo compartes o como los compartes. Los auténticos jamones ibéricos suelen tener un precio elevado del que a veces no disponemos o no nos podemos permitir. Por suerte, existen opciones más baratas pero de igual calidad, tal y como es el caso de Ibéricos Muñiz y Palomo. Te invitamos a ver unos productos perfectos para un momento perfecto. Su sabor merecerá completamente la pena y tu cartera no se quedará en los huesos.

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