Disfrutar del jamón ibérico loncheado

Muchos de nosotros preferimos cada vez más consumir el jamón ibérico loncheado en packs envasado al vacío por comodidad.

La verdad es que es una buena manera de consumir jamón en tu hogar, ya que muchas veces no queremos hacernos con una pieza entera, bien sea porque no vamos a consumir tanto o porque nos parece complicado el tema del corte.

Y es que si quieres disfrutar de un buen jamón ibérico es importante que si adquieres una pieza entera tengas algunos conocimientos básicos de cómo empezarlo, cortarlo y conservarlo. 

Por este tipo de cosas es que adquirir un pack loncheado y envasado al vacío es una opción perfecta para disfrutar del buen jamón en la comodidad de tu casa.

Por ello te vamos a dar unos consejos para que puedas consumir este producto en tu casa de la mejor manera y sin perder ninguna de las propiedades del buen jamón ibérico.

¿Qué tipos de jamón loncheado hay?

Para empezar, los packs de jamón loncheado envasado al vacío pueden ser de dos tipos: cortados a mano y cortados a máquina. 

De todas maneras, los consejos que te vamos a dar a continuación, sirven para los dos tipos de packs

¿Cómo conservar el jamón loncheado?

Como cualquier producto ibérico es recomendable que sigas los consejos de conservación de los productos, ya que es un alimento muy sabroso y de mucha calidad y por tanto, el no seguir estos pasos puede hacer que la calidad y el sabor mermen.

Es importante que el jamón loncheado envasado al vacío no sufra cambios de temperatura bruscos, ya que, sus propiedades organolépticas pueden alterarse y tal vez pienses que el jamón ibérico que estás probando no sea el que esperabas.

Por lo tanto, es aconsejable conservar los sobres o packs de jamón en un lugar fresco y que no le dé el sol, a una temperatura de 20⁰ más o menos, como puede ser una despensa, un sótano o incluso en una bodega. Si no disponemos de ninguno de estos espacios, se aconseja conservar en el frigorífico, a una temperatura entre 3⁰ y  10⁰ hasta su degustación.

¿Cómo prepararlo para su degustación?

Este paso es importante si queremos degustar un buen jamón ibérico sin perder ninguna de sus propiedades.

Si hemos optado por guardar los packs o sobres en el frigorífico, es aconsejable sacar el jamón de la nevera una media hora antes. Esto se hace principalmente para que el jamón se atempere, es decir, pase de estar de unos 10⁰ a unos 20⁰-25⁰.

A parte de conseguir que el jamón se atempere, conseguiremos que la grasa se diluya y recupere el sabor y el aroma de un jamón ibérico auténtico. Y por último, con este proceso conseguiremos que las lonchas de jamón se despeguen sin ningún esfuerzo y así evitaremos que se rompan a la hora de emplatar.

Si por otra parte el jamón loncheado lo hemos estado conservando a temperatura ambiente en la bodega, despensa o sótano, tan solo debemos sacarlo y dejarlo unos pocos minutos antes de abrirlo.

Una vez atemperado el jamón loncheado envasado al vacío ha llegado la hora de emplatar. Para este paso os aconsejamos, sea cual sea la manera en la que has conservado el jamón, colocar las lonchas en un plato y dejarlo durante más o menos 10 minutos antes de consumirlo.

De esta manera estaremos consiguiendo que el jamón se oxigene y se airee, y con ello pierda los sabores que haya adquirido durante su tiempo en el envase de plástico y recupere todas las propiedades organolépticas propias del buen jamón ibérico.

Si a pesar de que ya sabes estos consejos pero se te ha presentado una ocasión para degustar un buen jamón ibérico y no tienes tiempo para realizar la atemperación una vez sacado el jamón del frigorífico, hay un consejo que puedes utilizar sólo en estos casos en los que el tiempo apremia.

Una vez sacados los sobres o packs del frigorífico, y sin llegar a abrirlos, los sumergiremos en agua tibia un par de minutos, con ponerlos debajo del grifo será suficiente, y una vez que veamos que el tocino del jamón se torna transparente es el momento de sacarlos del agua. Una vez atemperados de esta manera, secamos bien el envase y abrimos los sobres por los laterales. 

De esta manera conseguiremos que el jamón llegue a la temperatura idónea para que la grasa se diluya y el jamón adquiera su sabor característico y además conseguiremos despegar las lonchas sin que se rompan. Pero como os hemos indicado, este método solo debe usarse en caso de máxima necesidad.

Y por último, ya solo queda la mejor parte: la degustación. Es la hora de darle a nuestro paladar el placer de saborear un buen jamón ibérico, y de acompañarlo con un buen vino a ser posible para que la mezcla de sabores sea magia para nuestros sentidos.

Desde Muñiz y Palomo ponemos a vuestra disposición varios tipos de packs y sobres de jamón loncheado y envasado al vacío para que pongáis en práctica estos consejos que os harán saborear los mejores sabores de nuestra tierra sin necesidad de ser un experto cortador de jamón.

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